Hacía mucho que no posteaba nada en el blog, lo se, y no es mi estilo hacer entradas con marcado carácter activista, pero esta entrada va a ser diferente. Va a ser diferente porque al menos a mi este tema me ha hecho pensar mucho y espero que a vosotros si la llegáis a leer también os cale, o al menos un poquito.
Ayer por la noche, por casualidad y haciendo zapping en la televisión, di con un reportaje de la BBC titulado "Chocolate - The Bitter Truth". El reportaje pertenece a la serie Panorama llevada a cabo por el famoso reportero Paul Kenyon.
Desde el principio pensé que no iba a durar ni un minuto viendo este reportaje ya que no me gusta irme a la cama con sensaciones negativas, con pensamientos pesimistas o con comeduras de cabeza. Llamarme frívola si queréis pero es que desde que vivo en Helsinki duermo como un bebe, gracias a la tranquilidad de mi día a día y no quiero que eso cambie. Desgraciadamente me quedé viendo el reportaje, desde el principio hasta el final con la consiguiente comedura de tarro correspondiente en la almohada.
Os cuento de que va un poco el reportaje pero lo podréis ver en España ya que lo van a volver a repetir hoy creo que a las 17:10.
El reportero se introduce en la cadena de producción-distribución del cacao en Africa occidental Ghana, Costa de Marfil y Burkina Faso (estos países proporcionan el 60% de la producción mundial) haciéndose pasar por vendedor-comerciante. De esta manera descubre como la recolección y manipulación del cacao es llevada a cabo por niños en edad escolar.
Pero el reportero va mucho mas allá, ya que se adentra en los poblados para descubrir como entre los países citados se produce la trata ilegal de niños para poder sacar adelante la producción que demandan empresas como Nestle. Muy fuerte.
Supongo que nunca antes había pensado como puede llegar a las estanterías de los supermercados un paquete de Kit-Kat... ayer me lo descubrieron. Llamarme frívola otra vez si queréis, pero nunca antes había pensado que son necesarias manos menudas para su producción.
La recolección del cacao es un arduo proceso manual por fases. Las mazorcas que lo contienen se recolectan de manera manual, es decir, de uno en uno de los árboles. Los niños trepan con unos grandes machetes para arrancarlas. Luego con ese mismo machete trocean la pieza y de una pulpa viscosa, con suerte, aparece el cacao; unas 30 semillas del tamaño de una alubia que deben secarse al sol durante unos cuantos días. De cada fruto 30 semillas... imaginar el cacao que hace falta para solo un país como USA (primer consumidor de este producto), o para una multinacional como Nestle.
La parte fuerte del reportaje viene cuando el reportero quiere interesarse por las responsabilidades en las cadenas de producción y las garantías que deben salvaguardar las empresas y los gobiernos a la hora de comercializar con producciones provenientes de países en vías de desarrollo o subdesarrollados. Tristemente descubre que aun habiendo iniciativas como la de ILO (International Labour Organisation) de proteger a los niños en estas tareas, ninguna garantía de que se cumplan ya que la demanda es tan alta que alguien tiene que hacerse cargo de la producción.
Marcas como Cadbury y Divine al enterarse de que sus proveedores explotaban niños para sacar adelante la producción suspendieron las operaciones con todos estos productores. Los niños ya no trabajan, pero tampoco hay las suficientes infraestructuras para que vayan a la escuela en aldeas donde ni siquiera hay agua corriente o luz.
Si has leído hasta aquí, puede que te interese ver como Divine (que pertenece a la FAIRTRADE FOUNDATION) apuesta por dejar claro como llega a sus fábricas el cacao proveniente de Ghana. Aquí tienes mas información y puedes ver algunos clips de esos granjeros de Ghana que trabajan para la multinacional británica.
Por cierto, he encontrado el reportaje de la BBC en youtube.
Sólo una última reflexión: Si los niños tienen que trabajar para sacar adelante la demanda de occidente... ¿Por qué será?


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